Presidente minimalista

“Tengo pocas cosas, es cierto, las mínimas, pero sólo para poder ser rico. Quiero tener tiempo para dedicarlo a las cosas que me motivan. Y si tuviera muchas cosas tendría que ocuparme de atenderlas y no podría hacer lo que realmente me gusta. Esa es la verdadera libertad, la austeridad, el consumir poco.

La casa pequeña, para poder dedicar el tiempo a lo que verdaderamente disfruto. Si no, tendría que tener una empleada y ya tendría una interventora dentro de la casa. Y si tengo muchas cosas me tengo que dedicar a cuidarlas para que no me las lleven. No, con tres piecitas me alcanza. Les pasamos la escoba entre la vieja y yo; y ya, se acabó. Entonces sí tenemos tiempo para lo que realmente nos entusiasma.”

Pepe Mujica, ex presidente de Uruguay

No seas original, mejor sé auténtico

“Original: Se aplica a la persona o cosa singular o poco corriente:”

Se hacen tantas rarezas en nombre de la originalidad. Feas, absurdas. Esa obsesión por ser diferente a cualquier precio, como si fuera requisito para ser considerado por la gente. Preocupación de muchos, tanto clientes como profesionales de la comunicación.

Mejor sé auténtico. Mirá para adentro, descubrí en escencia lo mejor que tenés para dar y comunicalo. Que tu logo te represente. Tu sitio web, tus palabras, tu presencia en las redes sociales, que todo sea una expresión coherente de quién sos o lo que hacés.

Que esté basado en lo que hay adentro, y no en una diferenciación forzada con el afuera. Que no necesite retoques ni adornos. Simple, claro, que deje brillar lo mejor de vos.

Diseño para tontos

Todos somos tontos frente a la tecnología. No es algo que te pase a vos solamente con tu celular, tu cámara, o algunos sitios web. La tecnología es compleja y nos sentimos unos tarados por no saber qué hacer frente a tanto botonerío.

La gente que visita tu sitio web es igual. Por más educada o inteligente que sea, frente a algo raro, se comporta igual. Haceles fácil la experiencia de encontrar lo que buscan, que no tengan que pensar, que no sea un desafío ser tu cliente.

Oportunista

Decir lo que el otro quiere escuchar, no te convierte en un pícaro oportunista, sino en esclavo de una ficción que no podés dominar.

Y vale tanto para las relaciones personales, para tus clientes o tus votantes.

Cuando lo que comunicas no se sustenta en tu realidad, el mensaje no sirve, es frágil, se desmorona fácilmente.

Si no te entienden, es problema tuyo

Si la gente no entiende tu mensaje, no sabe cómo encontrar información en tu sitio, no se entera de las bondades de tu servicio, de tu producto, entonces el problema es tuyo.

Puede que parezca que estás haciendo bien, que tu comunicación es clara y hasta obvia (¡sólo tienen que leer! ¡fijarse un poco!), pero estás fallando.

Esa foto grande, esos textos tan detallados y esos diagramas tan explicativos no funcionan a menos que estén hechos pensando en la gente, observando qué les interesa y cómo se comunican. Aprendé a hablar el idioma de tus clientes, porque difícilmente ellos se tomen el trabajo de aprender el tuyo.