Si no te entienden, es problema tuyo

Si la gente no entiende tu mensaje, no sabe cómo encontrar información en tu sitio, no se entera de las bondades de tu servicio, de tu producto, entonces el problema es tuyo.

Puede que parezca que estás haciendo bien, que tu comunicación es clara y hasta obvia (¡sólo tienen que leer! ¡fijarse un poco!), pero estás fallando.

Esa foto grande, esos textos tan detallados y esos diagramas tan explicativos no funcionan a menos que estén hechos pensando en la gente, observando qué les interesa y cómo se comunican. Aprendé a hablar el idioma de tus clientes, porque difícilmente ellos se tomen el trabajo de aprender el tuyo.